lunes, 28 de mayo de 2012

Carta de despedida a un amigo con ventaja


Hola querido,
Me imagino la sorpresa que te genera esta nota porque jamás tuvimos una demostración de afecto a través de emails, cartitas con dibujos y todo lo que uno suele hacer cuando se la quiere jugar por alguien.
Si bien es cierto que lo nuestro siempre fue un juego camuflado de un “te extraño”, “te necesito”, “no me olvides”, “espero que nunca sientas esto con otra persona”, entre otras frases  que bordean lo cliché, siempre significó esa mítica palabra: un juego.
No entiendo mucho cómo llegué a ti, y pese a tu relación pasada-presente  que siempre estuvo entre medio, igualmente yo seguía a tu lado.
No me arrepiento de haberte conocido y de haber cruzado la barrera que el destino nos interpuso, que fue la amistad.
Fuiste un hombre que se preocupó de hacerme sentir como la fémina más interesante e irresistible del mundo incluso en los post-encuentros.
Pero fuera de eso, no hay más. El tiempo pasa, uno necesita evolucionar y dejar atrás las cosas que por naturaleza propia quedan estancadas.
Se supone que no debiese escribirte y que simplemente tendría que desaparecer de tu vida borrando tu número de mi celular y no responder tus llamados ni contestando tus mensajes que lograban aumentar las ganas de vernos.
Pero quise ser un gesto diplomático porque descubrí que los amigos con ventajas no son seres inertes carentes de emociones.
Me he dado cuenta que generaste en mí un cariño que sobrepasó la frialdad de los “amigovios”.
Casi me siento con el deber moral de terminar “esto” (que nunca tuvo nombre ni significado), de forma seria como para dejar la amistad intacta y guardar los buenos recuerdos.
Sé que terminamos. Sé que nos juntamos y te lo anuncié. Sé que no sólo fue un difícil momento para mí, sino que admitiste que por ti seguiríamos con nuestros encuentros. Sé también que realmente (y lo digo con sinceridad absoluta) te extrañaré de verdad, como también te ocurrirá a ti.
Sentí que necesitaba dejar plasmado la despedida definitiva. Convencerme que el destino se empecinó en hacernos entender que nosotros no debemos seguir jugando. En asumir completamente que esto llegó a su fin.
Lo pensé cientos de veces; intenté terminar esto otras diez y tú no querías. Ahora llegó el momento de decir adiós.

***Las mujeres no siempre necesitamos de una relación seria para sentirnos plenas en los caminos de la vida. Admitimos que la palabra “regaloneo” es el mejor verbo del mundo, pero que a veces nos complica que eso vaya acompañado de una relación formal.
Sin embargo, los amigos con ventaja no deben durar para siempre como ellos lo quieren. Para eso, uno puede auto-valerse de decisión para darle fin cuando corresponda aunque el otro no lo quiera así.

Ambos chicos guapos comienzan a "jugar" hasta que uno de ellos decide que "no da para más". "500 days of Summer" es una película muy bien hecha y totalmente recomendable. Les dejo el enlace: 
** Amarán al protagonista (Joseph Gordon-Levitt)

3 comentarios:

  1. Que notable estas lineas!!!
    Me hacen preguntarme ¿cuando fue que perdi la capacidad de expresar estas mismas lineas que antes fluian en dos tiempos?

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  2. Hola... creo que no has sido el único que ha perdido esta maravillosa capacidad. Gracias por tu comentario que me ayudó a recordar que este blog está esperándome tras varios años de abandono.

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